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Desde el año pasado me hice «fanático» de Terry Pratchett y sus libros sobre Mundodisco. Empecé con «Dioses menores», en español, y en mi viaje por EE.UU. leí «Good omen» (escrito por Terry Pratchett junto a Neil Gaiman, otro magnífico escritor) y «Thud!». Son libros que mezclan el humor, la aventura y la crítica, lo que los hace muy recomendables. Para estas navidades regalé «Fausto Eric», y de paso lo leí. Hay un momento donde los personajes conocen una civilización perdida, llamada Tezuma. Uno de ellos quiere ser el Amo del Mundo, y parece que los Tezumanos están ávidos de conocerlo:
Después de leer esta opinión del infame Mariano Grondona sobre Néstor Kirchner como “Dictador”, difícil es no cuestionarse la necesidad del paredón. No es que el gobierno de Nést0r Kirchner primero o el de Cristina Fernández de Kirchner, después, sean mis ideales. No los he votado y espero no tener que llegar a votarlos. Pero leer a una persona que apoyó todas las dictaduras militares acusar de “Dictador” a presidentes que, nos guste o no, han sido elegidos por el voto es, cuanto menos, hipócrita.
Seguramente, si no tomaran decisiones los llamarían cobardes, o timoratos o cualquier otro término que consideren ofensivo.
Ni hablar de la construcción de gobernante que están haciendo de Julio Cobos, cuya mayor justificación de sus acciones es “que le iban a decir a su hija en la escuela si yo votaba lo contrario”.
Foto seleccionada para el sitio de Flacso
De casualidad en estos últimos días, dos fotos mías han aparecido en distintos medios. La primera apareció el sábado pasado en el diario Página/12 ilustrando una nota que le hicieron a Julián Massaldi, amigo y músico, a raíz de la presentación de su disco «Enciclopedia Británica - la canción británica en versiones acústicas» (tengo que meterle trabajo a su sitio).
La segunda finalmente apareció hoy en el sitio web de Flacso (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales) ilustrando un artículo sobre la crisis económica mundial. Hace un mes me contactaron por correo electrónico porque les había gustado mi foto que estaba disponible en flickr y me solicitaron permiso para usarla. Obviamente dije que si.